jueves, abril 30, 2009

Tengo un taller (título provisional)

Como una campanilla brillante, girando
en el aire ligero, ligera va,
como unas castañuelas,
felices en las manos adecuadas.

Mis ojos en ojos de otros,
lindos ojos oscuros que ME VEN,
me miran y gozan.

Gozo de la vida, de la amistad,
el júbilo, la vitalidad y la esperanza.
Gozo de mí, de mi vida y mi libertad,
de no estar atada a nada que no me apasione,
a nadie que no ame,
que no me ame...

Recibo los abrazos de hombres,
fuertes y frágiles,
apoyo mi cuerpo en ellos,
sus cuerpos en el mío,
con su calor, su energía...

Me siento positiva y mía,
libre ... L-I-B-R-E.
Mi libertad no tiene precio,
ni castigo, sólo consecuencias.

La gente se me da a manos llenas,
con los brazos abiertos,
el mundo me quiere a su alrededor,
en sus vidas... llena de luz y energía
aunque cansada...
me reinvento... una y otra vez...
imaginación nunca me falta

A manos llenas
y ojos abiertos
llego a ti,
ábreme la puerta del corazón,
déjame entrar: ahí adentro no voy a hacer estragos...
soy una experta en corazones,
ni los vendo, ni los compro,
sé arreglarlos, cual relojero suizo...
Se me dan bien...
Pero hace un tiempo, los arreglo sin colocarlos en mi casa,
ni siquiera para probarlos: se quedan siempre en el taller,
llenos de cariño y buen humor pero ahí...
Tengo un taller que arregla corazones...
Mi corazón en buen estado y libre
pero comprometido...
aún estoy amando,
mientres quede un poco de aliento en mis pulmones
aún amo... amor sin prisión ni cordeles...

lunes, abril 27, 2009

El poder de las palabras

Vivimos rodeados de los demás. Vivimos con ellos. Lo que nos demás nos dan nos nutre o nos daña. Vivimos rodeados, impregnados de nuestro alrededor. Vivimos también en las palabras.
En los "te quiero" y los "ya no te quiero más" o "no te quiero", en el mejor de los casos. Vivimos rodeados de personas que, a veces, como nosotr@s mism@s sólo se miran el ombligo. Y decimos palabras que significan, que si las buscamos en el diccionario de nuestra lengua, significan algo, lo que sea que se acordó que significaran.
Cuando un@ arroja una palabra, sin pensar, a veces puede hacer daño a otras personas. No somos impermeables, no siempre nos resbalan las cosas, incluso de quienes no nos quieren y no queremos. A veces, esas cosas que los demás nos dicen - los que no nos quieren, me refiero - no nos afecta pero otras sí.
Por lo general, es saludable no escuchar las palabras malsonantes o maldicientes de personas que no nos quieren. Porque las palabras significan, las palabras tienen un sentido. Norma número uno de cualquier traductor: conocer el significado de las palabras a traducir. En otras ocasiones, personas a quienes tenemos aprecio, sin pensarlo, arrojan palabras al aire que parecieran no tener significado pero que, al pensar en las mismas, una vez arrojadas no hay vuelta atrás, o si la hay no es sencilla.
Desde hace algún tiempo procuro que mis palabras digan exactamente lo que yo quiero decir. A veces, todavía me callo algún "que te den" literal y lo suavizo: he descubierto que mi ira, una vez despertada, es letal y por ello, procuro redirigirla. Eso o montaba una empresa de asesinos a sueldo unipersonal.
Cuando quiero decir adiós digo: "cuídate, buena suerte". Y lo que quiero decir es "cuídate (tú porque yo ya no lo voy a hacer), buena suerte (o lo que sea que la vida te depare)". Cuando la persona a quien estoy mandando a paseo parece que no quiere enterarse o lo que quiere es guerra, soy una salvaje: no busco la guerra ni batallas pero no me escondo; todavía en el camino de que eso me resbale, todavía no soy tan sabia.
El otro día, unas palabras se dijeron que crearon distancia. Vi el aire quebrarse, noté el frío en el corazón. Durante el fin de semana estuve pensando en que no quiero la distancia con esa persona. Hoy, al verle, ambos extraños y extrañados manteníamos la postura terca. Hasta que en un momento determinado, justo cuando yo ya no podía más e iba a aclarar el asunto, él ha entrado por la puerta. "Peço desculpa pelas palavras da sexta-feira, nao queria gozar contigo". "Yo te aprecio mucho, tío". "Tú a mí también me gustas mucho, chicá". Y donde las palabras pusieron confusión, mi cuerpo y el suyo, en abrazo abierto, el corazón a bocajarro ha conseguido deshacer la distancia. Sé que ya no vamos a ser los mismos. Que hemos aprendido que las palabras, que forman parte de nuestro trabajo, significan cosas y que hay que cuidar lo que se dice para no herir a quienes apreciamos y queremos.
El poder de las palabras es inmenso. Y cuando vienen acompañadas de hechos, mucho más. Cuido de mi lengua y mi decir que, en definitiva, es cuidar de mi mente y mi sentir.

Número fecha de nacimiento: 9

Signo del genio artístico, sentido humanitario, tendencia al romance y a lo emotivamente sentimental. Animadamente amistosos y simpáticos, desinteresados, interesados en hacer de buena gana y bien su trabajo. Talento artístico y para la escritura.
El número de la persistencia, generosidad y capacidad de empuje. Tiene tendencia a perdonar los fallos de los demás. Capaces para iniciar algunos proyectos y trabajar con persistencia hasta su culminación.
En el lado negativo: Autoadulación, intereses dispersos, posesivos, descuidados con las finanzas, necesitan acaparar la atención.
Compatibilidades del 9 (nueve) El 9 es compatible con el 9: compatibilidad con los de su mismo número. El 9 es compatible con el 1: alianza para proyectos e ideas.

******
Pues creo que me ha descrito bastante bien, en lo bueno y en lo malo sobre todo en lo de "emotivamente sentimental", "tiene tendencia a perdonar los fallos de los demás" y "autoadulación e intereses dispersos". ¡Que la vida perdone a quien envía sms perdiendo así el último resquicio de vergüenza que tuviera! ¡Amén!

jueves, abril 23, 2009

Quote: If there's a will, there's a way

Si hay voluntad, hay siempre una manera.
Reencuentro mi paz en el único lugar que puedo encontrarla: dentro de mí.
Si hay voluntad, se encuentra la manera... de hacer las cosas que se desean hacer, de sonreír de oreja a oreja... de ser feliz.
Repaso mentalmente todo lo vivido hasta ahora: había voluntad y encontré, pues, la manera.
Y ahí sigo, feliz :-)

miércoles, abril 22, 2009

Mi yoga

Me he decidido a hacer yoga (salvo el pequeño desvarío del 2007, sólo unos meses).
La primera vez que me lo planteé resulta que lo cambié por la capoeira e hice bien. Yo lo que necesitaba era descargar la rabia de adentro, pa' fuera pa' la calle.
Dentro de mí, aunque habían emociones y sentimientos nuevos, o brotes de los mismos, yo no sentía nada más allá de la rabia. Así que me dije: "lo último que necesitas es pensar". Actúa. Y eso hice.
Hice bien. Me quité peso (literal y metafóricamente hablando) de encima, gané en confianza y osadía y sobre todo como hoy leí aprendí que "quien no se arriesga una y otra vez, no aprende". Colocarme en posturas que no sé hacer, intentar que mis bracitos de mantequilla soporten los jamones ibéricos de mis piernas (bueno, es un jamón cada vez más light), codearme con cuerpos jóvenes y ágiles, sentirme patosa y añosa, pero no sentir vergüenza de mi poca técnica. Volver a aprender algo nuevo.
No es el tipo de disciplina de yoga que buscaba pero la que yo buscaba sólo está en Porto, así que dejaré "ese yoga" para cuando me traslade a Porto, si eso tiene que darse, o cuando vuelva a Barcelona (por supuesto, la escuela ya está localizadísima aunque mucho me temo que voy a tardar en volver...). Es el comienzo, que a veces son difíciles pero alentadores cada vez que el cuerpo da más de sí, que se consigue ahondar en la única facultad que mis hechuras parecen tener: la flexibilidad. Ojalá y mi cuerpo enseñe a mi mente ese poder...
Mi yoga porque, evidentemente, por si alguien tenía alguna duda, voy a personalizarlo. Salgo con energía, consciente de mis límites físicos para cual estrella poderosa seguir brillando durante muchos siglos más... ¡Que así sea!

Des- y aprendiendo

La yo de ayer escribió algo sobre personas que no valen la pena.
La yo de hoy intenta, aunque sin demasiada suerte, incorporarse sobre los brazos, rodillas apoyadas en los bíceps, intentando levantar las piernas... mis piernas gorditas...
La yo de ayer dijo más de un taco.
La yo de hoy perdona a sus enemigos: "perdónales porque no saben lo que hacen".
La yo de ayer estaba vulgarmente desaprendiendo.
La yo de hoy recuerda, vuelve a aprender.
Yo ayer no me llevaba sorpresa alguna ante la mezquindad de dos personas.
La yo de hoy desaprende a no sorprenderse.
La yo de hoy escribe un post más positivo que el de ayer.
Algo mudó en mí: en mi camino perpetuo hacia mí, hacia la libertad.

jueves, abril 16, 2009

Que alguien me recuerde que no vuelva a hacer una limpieza de hígado con cúrcuma: me pongo de un negativo y me bajan las defensas. ¡Estoy estresá, coño!

martes, abril 14, 2009

Frase do dia


Me encanta esta frase. Y tengo amigos así. Espero que mi cansancio físico y mental de las últimas semanas me permitan encontrar esa forma de no dejarles caer...
Hoy también conocí esta canción que adoré: Sky is over de Serj Tankian. Escuché otras cosas de él y de SOAD pero me quedo con esta canción. Siempre abierta a nuevas músicas (se supone que el chiquillo en cuestión está dentro del Metal, que como dijera Nietzsche (según la estación "Parque" del metro de Lisboa) LA MÚSICA ES LA PRIMERA FORMA DE DESOBEDIENCIA.
El cansancio que me acusa es el principio de estrés que voy a combatir. Tengo dos cosas por hacer:
1. Redefinir (de nuevo) mis prioridades profesionales y vitales
2. Poner remedio al cansancio y al estrés.
Y voy a hacerlas.
Hoy, de momento, a las 8 y pico de la tarde, habiendo cenado proteínas (tal que una tortilla) y fibra (abacaxí, o sea, piña), con la mejor compañía que he encontrado hasta ahora en la cama (a saber, mi bolsita de agua rosa) me dispongo a estudiar un poco de portugués y descansar... Mañana será otro día, seguro más relajado...

domingo, abril 12, 2009

Reflexión antirracista

"No es que tenga nada en contra, pero nunca me he fijado en una mujer negra"

Esta frase que me dijera alguien hace algo más de un año vuelve a mi mente muchas de las noches que vuelvo a casa sola, oyendo mis propios pasos. Porque el barrio en el que vivo actualmente en Lisboa es un barrio multicultural (a dios y a la economía precaria gracias) en el que hay gente de todos los colores, de todas las culturas y religiones. Yo no soy la más blanca del barrio ni, desde luego, tampoco la más negra. Eso sería complicado en mi caso que soy cada vez más transparente... literalmente. Me gusta este barrio. No voy a esconder que puede albergar más peligros que donde antes vivía: las drogas que hacen mucho daño a mucha gente. Sin embargo, lo que me hace sentir tan a gusto es que adondequiera que mire veo gente aparentemente diferente con sueños comunes, gente que debido a sus orígenes parece más viva. Al fin y al cabo gente como yo: de clase trabajadora. No hago diferencias si eres de Malawi o de L'Hospitalet de Llobregat. Gente trabajadora es gente trabajadora: que se levanta a horas intempestivas de la madrugada para ir a trabajar, aunque a veces no comprende siquiera para qué sirve su trabajo. Yo no trabajo con las manos, como algunos de mis compañeros de condición social. Una buena metáfora de mí sería el típico personaje de alguna película yanqui del Bronx o de Harlem que, para huir de las malas compañías o de la pobreza, o de ambas cosas, se refugia en los libros, en las bibliotecas públicas, en el saber. Ésa sería yo.

Pero soy incapaz de olvidar mis orígenes. Y junto a eso, soy incapaz de hacer distinciones entre trabajadores blancos, negros, árabes, asiáticos, o del color/etnia que sea.

Volviendo al principio del post, mi réplica sería la siguiente: "Sin embargo yo, no hago sino fijarme en todo hombre que me guste, preferiblemente oscuro". No es una técnica de racismo invertido, o de racismo al revés sino que es una pura cuestión de estadística: hay más seres humanos con tendencia a ser oscuros (piel, cabellos u ojos) que los que no lo son. Siempre he sido muy consciente de mis características étnicas (soy mediterránea, con todo lo que eso implica, "Caro la Turca"): no muy alta, tendencia grasa en las caderas, ojos castaños, pelo oscuro... Y estoy contentísima con ellas y por eso, en su día, las transmití para que hubiera más "turcos" por el mundo. Tengo fe en que la vida un día me dé un "turquito o turquita" propios.
Abrazo a todo el mundo por igual: a todo el mundo que aprecio y quiero.
Con los brazos abiertos y el calor de mi cuerpo transmitiéndose.
Miro a todo el mundo por igual, importándome más lo que transmite la mirada que el color de la misma.
Y no voy de blanca ni de negra por la vida. Ni permito que los demás me traten de una u otra manera: como blanca o como poco blanca. Al diablo con quienes tienen prejuicios, con quienes están y no se mezclan. "En mi país, como en casi toda Sudamérica no hay problemas racistas como aquí en Europa". A eso, yo digo, "ja!". El racismo es algo mundial, la ignorancia y el miedo, también. Afortunadamente la esperanza y la fe en un mundo mejor... ¡TAMBIÉN!
Supongo que mi reflexión siempre surge por la noche porque como se suele decir de noche, todos los gatos son pardos.
Este texto mío parece un desvarío. Si así fuera, ¡bienvenida fuera la locura!

martes, abril 07, 2009

Stop: nunca a medias

No sé hacer las cosas a medias.
Si cocino, corto las verduritas despacio, me pongo música linda, danzo por la cocina.
Si nado, lo hago hasta que noto las palmas de las manos arrugaditas, la cara ardiendo.
Si estoy en una roda de capoeira, no soy mujer, no soy pequeña, soy una guerrera: estoy con los 6 sentidos (añado uno... o quizá sólo lo cuente, sí, es el sentido común). No soy más ni menos.
Si estoy contigo, estoy en piel y alma, con el corazón en la mano y una sonrisa. Los oídos para escucharte, mi voz para hablar.
No sé vivir a medias, ni sentir a medias.
Si quiero, estoy al 100 %, en cuerpo y alma, amando.
Si no quiero... no odio porque me cuesta trabajo y me quita energía pero soy in-dolente. Me olvido de ti.
Esa temeridad de la tibieza... no sé cometerla... no sabría por dónde empezar.
Soy exquisita e ignorante.
Tremendamente exagerada a veces: me río de mis pasiones.
Si llegas a conocerme (únicamente hay que verme y escuchar lo que me callo a través de los gestos que te hablan), o me quieres o no, pero no puedes quererme a medias. Querer a medias, no es querer.
P.D. A veces pienso que sería más sencillo si fuera fácil de contentar, si me quedara satisfecha en el punto 5 de la tabla hasta el 10. Pero no, mi satisfacción viene de la experiencia, de experimentar mis límites y mis miedos, de estar permanentemente a la búsqueda de nuevos aspectos míos. Sería sin duda más sencilla pero esa... esa no sería yo.
P.D.D. Estoy positiva, voy a mí, y a ti. Voy a ti, sin miedo, ¿vienes tú? Poco importa si me vuelvo a equivocar, poco importa si, al final, siempre aprendo algo nuevo.