Fin de semana agotador de trabajo, de sobreexplotación incluso pero... la energía recibida ha sido extraordinaria... Sobre todo de mi mago gallego favorito que aunque veterinario tiene ya una adepta de las energías del cosmo en mí para toda la vida... Dr. Amorrrrrrr, vengo a su consultaaaa! :)
Invitación para Ibiza sólo si bailo para Yemayá... bueno, vale, haremos "ese" sacrificio... y de nuevo Firenze, come è timido il calabrese..., que llama a mi puerta... va, venga, otro sacrificio y visito de nuevo la Toscana...
El encanto de las calles de una ciudad marinera, el Mediterráneo se huele en todas las esquinas, la vida en las calles, los bares, las flores... les Moules frittes!! (putain, qu'elles sont bonnes!!), los pies (porque ya estaba sin voz y con terapia neural en el cuerpo que si no me baño con Carlos... ¡vamos que sí!) sintiendo el agua y las piedras, presintiendo la energía del cuerpo que se acercaba... A mí me pareció todo muy mágico...
El mar me llama, me apasiona pero, el Mediterráneo, agua con la crecí, tierra de encuentros y desencuentros, de culturas diversas, el Mediterráneo es la línea que me une y me da vida y alguien que sepa apreciar su energía... me cautivará de por vida.
Hay cosas que no sé explicar: el hombre que comparta mi vida tiene que ser energía, energía que venga hacia mí, que se una a la mía, que no huya o me repela, al que la música le llegue adentro y le invada, al que no precise explicarle qué me produce un golpe de tambor, al que le brillen los ojos frente al mar, que busque mi cercanía física y emocional, mi conversación, mi apetito, que no sea frío... Esta convicción la tengo desde hace unos años aunque a veces cuesta definirla con palabras. Pues bien, ahí ha ido parte de la definición. Como se suele decir "pide, pide y pide deseos pero no te olvides de especificar para que el universo te envíe eso y no otra cosa". Ayer tuve una revelación, una emoción interna que me nacía del corazón, mientras estaba tumbada recibiendo la caricia y el beso de un terapeuta que mientras me aplicaba un cuidado, cerraba los ojos, esbozando una sonrisa, luego finalizando con un cariñoso abrazo (sí, un terapeuta que no sólo cura con ciencia sino con energía y amor). Y hoy por la mañana "Hola, cielo, ¿cómo amaneciste?". He dormido en la gloria y desde hacía tiempo que no tenía un sueño anticipatorio: esta pasada noche lo he tenido y sé, no es lo que lo crea, SÉ que va a ocurrir, que va a darse en la vida llamada real, en la que vemos con los ojos bien despiertos. No siento ansiedad porque suceda ya que sé que ocurrirá cuando sea lo más apropiado para mí.
Es curioso comprobar que basta la sola presencia de una misma para que las abejas se acerquen a mi flor (como hubiera dicho uno de los dueños de un paciente de Onofre...) en busca de polen para hacer miel... Me halaga y me ayuda a ver que el camino hacia mí es el camino hacia el mundo, que cuanto más ahondo en mí, más cerca estoy de todos y más cerca quieren muchos estar de mí. Como me dijo un amigo una vez - es que es un amigo que me quiere mucho y me da mucho cariñito - "no sabes todavía la buena onda que das"... Corazón, hace ya un tiempo que vengo comprobándolo... ¡y estoy encantada!
Allí donde la vida parece cerrarte ventanitas estrechas... llega otra corriente de energía y te abre ventanales de par en par... No es que el viento me apasione pero es la mejor ayuda para volar...
Y octubre es para mí el mes del portugués...Ainda sim!
